El nadador master

01.12.2014 10:46

 
Uno no sabe muy bien porque lo hace, al fin y al cabo, mucha gente piensa que no tiene sentido, ¿qué hay de divertido en ir a nadar? Meterse en una piscina, empezar a dar brazadas y entretenerse contando los largos que faltan para acabar el entreno.
Algunos días vas por la mañana, otros al finalizar la jornada y el resto, simplemente no tienes un momento para ir, sin embargo ese “ronroneo” en tu cabeza siempre está ahí, a ver si hoy me da tiempo y voy a nadar aunque sean 20 minutos.
 
Tu objetivo siempre está presente; buff queda menos de un mes para la competición y  no he entrenado  nada, mejor sería no ir este año… ¿abandonar? Nunca!
 
Sabes que las opciones de llegar fino son mínimas, pero qué más da! Irás y competirás a tope no vaya ser que te gane tu compañero…ese que dice que no entrena nada pero que todo el mundo sabe que se machaca todos los días.
 
Eres carne de competición y el año que viene volverás a estar ahí, pero…
 
¿Porque me entreno?
 
Por satisfacción. Hay pocas cosas que superen la sensación de luchar por un objetivo, día tras día te enfrentas a ti mismo, te esfuerzas y te superas. Da igual si has tenido mucho trabajo, si estás cansado, cabreado o simplemente no te apetece, tú siempre sigues adelante.
 
Sin pensarlo, el entrenar, el dedicarle tiempo y pensamientos a la natación hacen que te sientas más fuerte, más seguro de ti mismo, enfrentas tus problemas y encaras tu vida con optimismo, sabes que si has sido capaz de llegar hasta aquí eres capaz de llegar hasta donde tú quieras.
 
No buscas batir ningún record ni ganar ninguna medalla, no te hace falta. Tu recompensa es mucho mayor, simplemente es mirarte en el espejo y sentirte orgullo de ti mismo.
 
tagged in COMPETICIÓN, ESFUERZO, NADAR, PISCINA, RECOMPENSA, SATISFACCIÓN
 
Fuente: Lifeferrada
 

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