Tres errores de novato

03.07.2014 12:45

1º Abusar de las sesiones continuas. Es muy normal que los deportistas que se plantean por primera vez hacer un triatlón naden de forma continua hasta sentirse capaces de hacer la distancia de competición sin pararse. Es precisamente en las primeras semanas de entrenamiento, cuando recurrir a métodos de entrenamiento fraccionado son más eficaces y motivantes, consiguiendo además una velocidad de nado mayor y "mejor" al no acumular cansancio.
 
2º Nadar sólo a crol. En competición es el estilo elegido, sin embargo la mejor manera de afrontar el reto del agua es empezar a través del aprendizaje de todos los estilos y habilidades acuáticas. Estas serán las que nos darán la "seguridad" que buscamos para dominar el agua.
 
3º Nadar muy rígido y con tensión. Pese a que es muy importante, no pienses continuamente en la técnica, esto puede ser también perjudicial si se pierde la armonía y la plasticidad del gesto. Lo que caracteriza a los mejores nadadores, triatletas y deportistas en general que dominan su deporte, es la facilidad con la que lo hacen. Sentir el ejercicio es muy importante y no bloquearse buscando gestos forzados o trayectorias matemáticas. Nadar es sentir el agua, es una continua búsqueda de sensaciones, no de estudios biomecánicos. Siente el agua y tu cuerpo en ella, ese es el camino para disfrutar y mejorar tu natación.
 
Quema más grasa en la piscina: 4 trucos para aprovechar tus largos al máximo
 
1. Con corazón. Trata de mantener tus pulsaciones por encima del 80% de tu máximo.
Puedes controlarte con el reloj de la piscina: para cada 10 largos, cuenta las pulsaciones en
6 segundos y ponle un cero.
 
2. Usa "juguetitos". Nada con tabla, con pullbuoy, con aletas, con manoplas… Conseguirás
quemar más calorías además de tonificar brazos y piernas.
 
3. Mezcla. Haz cambios de ritmo, con recuperaciones de 15 a 30” entre los segmentos de
más intensidad. Dale variación, con dos largos rápidos, tres, cuatro, tres, dos, etc. intercalando
los descansos.
 
4. Esprinta. Nadar rápìdo consume muchísimas calorías, pero tienes que hacer pausas para
que los tramos intensos sean realmente intensos.

 

Volver

© 2014 Todos los derechos Amigos de la Natación.

Haz tu página web gratisWebnode