Velocistas españolas

23.07.2014 00:54

Sobre los 55”08 de Fátima Gallardo, y de mi comentario en NotiNat acerca de esta marca y esta nadadora, quiero hacer un inciso. Leyendo el comentario “a posteriori”, creo que faltó acabarlo con una frase que quizás aclare su sentido; el final, pues, seria este, después del paréntesis, ya que es a partir de esta edad que una velocista acostumbra a conseguir sus mejores tiempos”.

El problema es que, echando la vista atrás, el panorama de las velocistas no es demasiado halagüeño que digamos. Si hacemos un recuento de las velocistas que han pasado por los Eurojúniors, y lo que han progresado las siguientes temporadas, no se puede ser excesivamente optimista. Creo que el cuadro adjunto detalla bien a las claras las dificultades que tiene la natación española para encontrar velocistas de nivel realmente internacional. Entre el 2001 y el 2012, hemos registrado un total de 23 velocistas que participaron en los Eurojúniors, ya fuera nadando los 100m.crol, u otra prueba similar (50 o 200m.crol). 

En la primera columna va registrado el año en que participaron en dicha competición, después el nombre, el año de nacimiento, y las marcas registradas en cada una de las temporadas subsiguientes a su participación en los Eurojúniors (evidentemente los tiempos de la temporada 2013/14 son provisionales, aunque están computados los conseguidos en los Absolutos de Verano). Finalmente, hemos tabulado, en cinco columnas, (A) la edad en la que consiguieron su mejor marca; (B) los años que tardaron en hacer su mejor marca, a partir de su participación en los Eurojúniors; (C) el número de temporadas que continuaron nadando después de conseguir su mejor marca (entendiendo “por nadar” el hecho de aparecer en el ranking de los mejores 100 tiempos que emite la RFEN; (D) el progreso, en segundos y centésimas, que tuvieron entre el tiempo del año que nadaron los Eurojúniors y su mejor tiempo personal, y (E) el promedio de progreso, es decir, el resultado de (D), dividido por el número de años transcurridos entre dichos dos periodos. Además, los tiempos en encarnado distinguen el mejor tiempo personal de cada nadadora.
 
De este cuadro, podemos, además de la lectura que cada uno pueda hacer, podemos entresacar:
 
1.- Muy pocas nadadoras, siete en total (30,44%) consiguieron su mejor marca personal con o con más de veinte años (dos con 24, una con 21 y cuatro con los 20 justos). El resto, 16, (69,56%), la hicieron, una con 19 años; seis con 18; tres con 17, y seis con 16 años. Evidentemente, de estas últimas, los resultados todavía pueden ser modificados, ya que algunas de ellas todavía siguen en activo, aunque el hecho de que hayan pasado unos años sin progresar, hace difícil pensar que vayan a hacerlo en el futuro.
 
2.- Se puede constatar que las mejores marcas personales se hacen el mismo año que se participa en los Eurojúniors, o, como máximo en los dos o tres siguientes (un total de 17, distribuidos entre 6 el mismo año; 3 el año siguiente; 4 al cabo de dos, y otros 4 al cabo de tres); del resto, 2 al cabo de 4 años; 2 de cinco, y los dos restantes al cabo de 8 años; constatar también que de los 17 casos del principio, 12 de ellos se han dado a partir del 2007, lo que puede significar (aunque esto es una opinión personal) que es posible que algunos nadadoras se entrenen con la vista puesta única y exclusivamente para los Eurojúniors, y luego pierdan la motivación para continuar entrenando.
 
3.- 11 nadadoras han dejado de estar ya en el ranking de las 100 mejores marcas del hectómetro (2 de ellas desaparecieron cuatro años después de haber conseguido su mejor marca; 1 tres años después; 3 dos años después; 2 al año siguiente, y 3 el mismo año de conseguirla); otras 12 siguen nadando después de haber conseguido su mejor marca personal, aunque solo dos (Fátima Gallardo, y Beatriz Gómez) han progresado este año (de las restantes diez, 2 de ellas ya hace cinco temporadas que no progresan; 1 ya hace tres años; 4 ya hace dos años, y 3 no han progresado esta última temporada.
 
4.- No puede decirse que la ganancia cronométrica de todas las velocistas españolas hayan sido muy grandes. Desde el año en que participaron en los Eurojúnior hasta su mejor marca, ha habido una ganancia que puede cifrarse en un máximo de 2”64 para Ilune Gorbea, y un mínimo de 0”11 de Mercedes Jaen (si no tenemos en cuenta los 0”00 de las cuatro nadadoras que señalaron su mejor marca el mismo año en que participaron en los Eurojúniors y ya no la han vuelto a mejorar. En realidad estos datos cronométricos tienen poca importancia, si los comparamos con otros que representan el promedio de mejora por temporada, es decir, el resultado de dividir el tiempo mejorado por el número de año que han pasado para conseguir esta mejora. En este caso, vemos que el que podríamos denominar índice de mejora anual es, en su inmensa mayoría, de menos de un segundo por año en 21 de los casos.
 
Es evidente que mejorando un promedio de medio segundo por año, y con una vida deportiva media de entre 3 y 4 años, se hace difícil pensar en tener velocistas de un nivel internacional interesante en una modalidad que, repetimos, necesita de organismos plenamente desarrollados en cualquiera de sus facetas.     
 
Fuente: Guillem Alsina

 

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